jueves, 12 de noviembre de 2009

Odio



Odio levantarme por las mañana y tener que abrir otro cartón de leche porque la última persona que bebió dejó lo justo como para no tener que empezar otro, y lo suficientemente poco como para que el siguiente (que siempre soy yo) tenga que empezar otro porque esos restos no llenan la taza ni a la mitad.
Odio que nadie meta coca colas en la nevera, y que cuando me apetece beber una lata, tenga que hacerlo del tiempo, porque no hay NINGUNA fría.
Odio que todos los días sean iguales y que no pase nada emocionante, ni siquiera un poco distinto, las mismas clases, las mismas rutinas de estudio, lo mismo SIEMPRE.
Odio que nunca haya nada en la televisión cuando tengo tiempo para verla. todos los programas que me gustan son por la noche de los lunes a jueves, ¡y claro! no puedes quedarte a ver el final porque tienes que madrugar al día siguiente, y prefieres no verlo para no quedarte con la intriga.
Odio el tacto del algodón en la boca. por eso no voy al dentista muy amenudo
Odio morderme la lengua cuando mastico un chicle, siempre me pasa, no lo entiendo.
Odio el ruido de las obras de los vecinos, cada tarde (mientras tengo que estudiar) empieza a sonar un taladro, un martillo, gritos, música de radio (normalmente hip-hop) y todo tipo de sonidos... y las mañanas de los sábados no es diferente, ¡noooooooooooooooooooooo! que empiezan desde bien pronto los señores a incordiar.
Odio los malos olores de la clase de Arte, recubierta de corcho y sin ventilación adecuada.
Odio no encontrar el mando.
Odio las declinaciones de cualquier idioma imaginable, el griego y todas y cada una de sus letras; el latín y sus participios, infinitivos, y tiempos verbales.
Odio a Platón, aunque tenga una filosofía estupenda... ocupa demasiadas páginas.
Odio la lentitud de los ordenadores del instituto.
Odio las mesas tan pequeñas del instituto.
Odio el INSTITUTO.
Odio a los que critican el arte sin entenderlo.
Odio a los que creen que la vida es difícil cuando ellos lo han tenido todo demasiado fácil.
Odio la impertinencia.
la desobediencia.
Odio la escasez de luz en los lugares cerrados. Que se use una luz artificial teniendo unas grandes ventanas tapadas con persianas que esperan a ser subidas para dejar entrar la luz del exterior.
Odio que el creador de entradas del blog no me deje quedar los intros como quiero, y tener que ponerlo todo junto.
Odio no poder hacer siempre las cosas como y cuando yo quiero.
Odio... demasiadas cosas....

1 comentario:

  1. Voy a hacerte una entrada dedicada a tí :)
    Y yo también odio lo del cartón de leche...bueno, compartimos bastante de ahí ;)

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